Por fin, el pasado día 18, tuvimos noticias del ministerio y colgaron en su web la adjudicación de destinos. Era previsible, pero aún así me llevé una enorme alegría al ver que voy a trabajar en mi ciudad.
Aún no puedo creerlo, va a resultar que tiene razón mi marido cuando dice que soy un poco "ceniza", pero es que ni en mis mejores previsiones hubiera imaginado trabajar tan cerca de casa como funcionaria.
Mi intención inicial fue presentarme a las oposiciones de la Comunidad de Madrid, para poder asegurarme en caso de aprobar el quedarme al menos en mi comunidad. Según pasaba el tiempo y se iba viendo que no iban a convocarse, hubo un momento, en Navidad, en que tomé una decisión radical: dejar a un lado el temario no común y ponerme "a saco" con las partes del Estado que aún no había tocado. La apuesta era algo arriesgada, podrían haber salido las de Madrid y pillarme "en bragas" o podría no haber llegado con suficiente nivel al examen del Estado. Ahora puedo decir que la decisión fue acertada.
Cada paso del camino ha sido difícil. El estudio, el sacar horas de donde no las había, ver a mis hijos decir que no podía jugar con ellos porque "mamá está estudiando", la espera de las notas del primer examen... No olvidaré ese examen, en mi facultad de periodismo que no pisaba desde hacía más de una década. Los cientos, miles de personas en Ciudad Universitaria que iban a lo mismo que yo, parecía imposible pasar ese corte. Pero lo pasé.
Luego hubo que preparar el segundo, practicando hasta el agotamiento delante del portátil, del pc, con cuatro teclados distintos, con el crono, la espalda doblada, las manos con calambres, los ojos irritados... pero llegó el examen "de Madrid" (llamado así porque el segundo examen se hace sólo en la universidad autónoma de Madrid, aquí llega gente de toda España)y también lo pasé, no sin antes pasar un veranito regulín porque tuve la duda de haberme comido un párrafo entero en la prueba de mecanografía, y hasta que no ví mi notaza en octubre no supe que nunca cometí ese error. La nota era tan buena, que era increíble. De los presentados en Madrid, de aquellos miles de personas que ví en Ciudad Universitaria en junio, tan sólo cuatro personas tenían mejor nota que yo. Alucinante. Eso me aseguraba el poder quedarme en Madrid, mi gran problema con esta oposición. Si hubiera aprobado pero hubiera quedado en mal puesto, habría conseguido una plaza fuera de Madrid, lo que dada mi situación familiar hubiera equivalido a renunciar a la plaza. Eso, el quedarme en Madrid, ya era motivo de gran alegría.
Pero entonces salió la oferta de destinos. Aquí si que entra el factor suerte, lo anterior fue todo trabajo y trabajo, pero esto sí es suerte. El año pasado sólo salió ofertada una plaza por la zona, en Alcorcón. Este año aparecen nada menos que seis plazas sólo para Móstoles, otras 8 en Fuenlabrada, una más en Alcorcón... teniendo en cuenta que elegiría la quinta en Madrid, estaba claro que me quedaba aquí.
Ahora se ha confirmado, trabajaré en la comisaría de la policía nacional de Móstoles, a 15 minutos de casa, a 20 minutos del colegio de los niños. Creo que ni aunque hubiera podido presentarme al examen de la Comunidad de Madrid hubiera conseguido un trabajo tan cerca de casa.
Un trabajo digno, de servicio a mis vecinos, con un horario maravilloso que me permitirá DE VERDAD conciliar mi vida laboral con mi vida familiar, con un salario justito pero suficiente para mantener nuestro nivel de vida, con tiempo para atender a mi familia, sin ataduras amenazantes de despidos por no pasar por aros de distintos tamaños y colores... conclusión: ESTOY FELIZ
Tremendos aniversarios que incomodan mi alma. Este mundo puede ser tan maravilloso como infernal, ambas cosas consiguen el estremecimiento, el amor y la belleza hacen que se erize la piel, pero también los abismos del averno. Y hoy toca asomarse al abismo.
Hoy hace dos años que desapareció el pequeño Yeremi Vargas.
Este niño precioso, en cuyos ojos veo reflejados los de mis dos hijos, hace nada menos que dos años que falta de su casa. Tengo nauseas de pánico sólo de intentar ponerme en la piel de sus padres, el terror más absoluto, la desesperación en su estado más crudo. Mi corazón está con ellos, ojalá pudiera hacer más. Espero que esta familia encuentre una forma de vivir con esta pesadilla, pero su vida será un horror hasta que se encuentren de nuevo con él, seguramente ya en el otro mundo.
También hoy hace 50 años que los tibetanos fueron aplastados por el ejercito dictador chino, que como todos los régimenes dictatoriales viven de aplastar, pisar, enterrar, matar y borrar del mapa a todo aquel que piensa distinto.
Mecano lo plasmó muy bien en una canción. Dejo que lo cuenten ellos que lo hacen mejor que yo:
Pronto el cielo como un avispero
de amarillos que volaban hacia el suelo
y el temor que precede a la invasión.
Como hojas los Estrellas Roja
cayeron sobre el valle de Lasa
A liberar al pueblo de su religión.
En nombre del progreso y de la revolución
quemaron tradiciones y pisaron el honor
El rey de las montañas
tuvo que escapar
vestido de mendigo
y con el alma envuelta
en el ombligo.
Ai Dalai Lama, Dalai lama, Dalai. Ai Dalai Lama Ai Dalai Lama OhOhOh. Ai Dalai.
A falta de petroleo no hubo amigos en el mar
dejando las naciones tu barquito naufraga.
Nobel en la guerra, Nobel de la paz.
Y otro aniversario más. Dentro de pocas horas se cumplen cinco años del momento en que Madrid se hizo añicos, en que esta ciudad voló por los aires. Volaron físicamente cientos de personas, muchas murieron, otras aún tienen graves secuelas. También volaron por los aires maridos, padres, hermanas, hijos, nietas, amigos, primos... y con ellos muchos sueños de amor y de futuro. La barbarie nos arrolló, pero también como suele ocurrir con las grandes desgracias, sacó lo mejor de nosotros, la solidaridad, la gente lanzando mantas desde las terrazas de la calle Tellez, las enormes colas para donar sangre, los voluntarios que se acercaron al pabellón de la muerte en el Parque Juan Carlos I.
Era un día primaveral, pero cuando Madrid salió a la calle a demostrar su dolor, su pena, su indignación, su cariño a las víctimas... entonces llovió. Madrid lloraba. Yo me angustio de recordarlo, desde aquí mi apoyo -aunque solo pueda ser moral- y mi recuerdo, a los que se fueron pero sobre todo a los que se quedaron aquí para vivir con ello.
Ante la petición de mi amiga canaria Lorena, aquí dejo la receta del cocidito madrileño. Vaya por delante que recetas de cocido hay tantas como de gazpacho y que depende del lugar, pero ahí va cómo yo lo hago.
Sé que para los puristas lo de la olla express es un pecado mortal, pero para quien no tiene tiempo de cocinar durante 4 o 5 horas, es la mejor forma de hacerlo, y está bueno!
Ingredientes:
1/4 kg de carne de morcillo
1/4 de gallina (o pollo)
1 chorizo "dulce"
1 trozo de tocino de cerdo veteado
1 punta de jamón
1/2 de garbanzos
3 patatas
3 zanahorias
1 nabo
Sal
NADA DE MORCILLA!!!!!!!!!! NOOOOOOOOOOOOOO QUE SE CARGA EL SABOR DEL COCIDO. Y yo no hago bolas de relleno, eso se lo dejo a la jefa (mi madre xD).
El día anterior se ponen los garbanzos a remojar en agua TIBIA (nunca fría) con sal.
Se llena la olla a 2/3 de la capacidad. Se incorpora la carne de morcillo, el tocino y la punta de jamón y se lleva a punto de hervor. Se espuma (se quita con un colador o con una cuchara toda la espumilla que va quedando en la superficie)
Se agregan los garbanzos (mejor en una redecilla para luego recojerlos mejor), la gallina y la zanahoria y se cierra la olla. Se cuece 15 minutos.
Se abre la olla (cuidado, cuando se enfríe!) se sala al gusto y se agregan las patatas (peladas y cortadas en trozos grandes,)el repollo y el chorizo. Se vuelve a cerrar cociendo 10 minutos.
Se vuelve a abrir la olla (de nuevo tras enfriarse), se pone el caldo que será necesario en otra cazuela (yo lo paso por un colador), se agregan fideos (yo pongo cabellin) y se deja hervir 5 minutos. Sobra caldo luego para guardar para otro día.
Tiempo total: 1 1/4 hora aproximadamente.
La forma de comerlo va en gustos, en mi familia cada uno lo hace de una manera.
Lo "normal" es tomar primero la sopita de fideos, luego los garbanzos con la verdura y por último los "arreglos", es decir, la carne, el tocino, el choricito...
Pero a mi me gusta mezclarlo todo,jeje, eso sí, como no cabe en un plato acabas sirviendote tres veces.
Hoy he conocido a través de la página de la asociación española contra el cáncer, una actividad que me ha parecido maravillosa.
Se trata de un campamento de diez días que se organiza en el maravilloso condado de Wicklow, una idílica zona de mi amada Irlanda, bastante cerca de Dublín.
Es un campamento muy especial, que ofrece programas de Recreación Terapéutica para niños con enfermedades graves y sus familias. Fundado por el actor Paul Newman en 1994, está inspirado en su conocido campamento Hole in the Wall Gang Camp en Connecticut.
Ofrece una supervisión médica excelente y discreta, y ayuda a niños con cáncer y otras enfermedades a pasárselo bien y a potenciar su autoestima y la confianza en sí mismos. Estos programas se desarrollan en un castillo de cuento de hadas situado en la falda de las montañas de Wicklow en Irlanda.
Los campamentos tienen una duración de diez días. Participan niños de 22 países europeos y hay cinco sesiones:
23 junio - 2 de julio
8 de julio - 14 de julio (campamento de hermanos)
21 de julio - 30 de julio
4 de agosto - 13 de agosto
18 de agosto - 27 de agosto
No hay límite de edad para voluntarios, intérpretes o acompañantes. Simplemente cumplir los requisitos que a continuación especificamos y rellenar el formulario de solicitud. La aceptación está sujeta a una entrevista personal o, en caso de necesidad, telefónica.
Son requisitos imprescindibles: ser mayor de edad, tener un alto nivel de inglés, proporcionar certificado de antecedentes penales y referencias personales.
NECESITAN VOLUNTARIOS!!!
Si yo no tuviera niños, me iba sin pensarlo. Me parece una oportunidad increíble de vivir una experiencia única.
El que pueda, por favor, que participe!
Aquí está el folleto explicativo en español: folleto
Me confieso una forofa defensora de Internet, eso que vaya por delante. En una balanza, las cosas positivas que te ofrece son incalculabes, pero como todo también tiene su parte mala.
Como cosas buenas he de decir que no sólo sirve para ligar y para practicar el cibersexo, jeje, aunque algunos parece que es el único uso que le dan (que conste que yo no necesito ni una cosa ni la otra, pero son las páginas estrella de los buscadores, por algo será). Yo tengo que decir que en los últimos meses, y en concreto por el tema de la oposición, he hecho bastantes amigos e incluso he tenido citas "a ciegas" que han salido bien en todos los casos: Kome, Clemen, Isa, Vanesa... una maravilla. Grandes personas, se veía en la red y lo pude corroborar al conocerles en persona. Y hay otras muchas a las que no conozco directamente, sólo pantalla de por medio, pero a las que puedo decir que aprecio de verdad.
Además, a la hora de estudiar hay un antes y un después de internet, hasta el punto de que ahora mismo soy incapaz de recordar cómo fui capaz de estudiar en la facultad sin tener esta herramienta.
Pero también tengo que decir que en los foros y las redes sociales existen una serie de individuos que se dedican a malmeter, mentir, rumorear, con el único objetivo de crear confusión y verlo desde su casita, como los pirómanos disfrutando sus incendios. Hay por ahí listas donde se clasifica a estos individuos, pero no deja de llamarme la atención cómo proliferan como champiñones te metas donde te metas. Supongo que es un simple reflejo de la realidad social, seres parásitos, chupópteros, envidiosos, irascibles, que proyectan su personalidad allá por donde van. Menos mal que los seres generosos, abiertos, amables, también están y yo he tenido la fortuna de encontrarme con unos cuantos.
En esto, como en todo, hay que tener un espíritu crítico y saber qué quedarse y qué descartar, y sobre todo, no entrarles al trapo para no "alimentar al troll" como se suele decir. Pero... joer a veces no hay que se calle!!!! :)
Aquí estoy otra vez, la séptima, lanzando palabras al ciberespacio. En las otras seis te he dicho tanto, que me temo que voy a repetirme. Pero es que mis sentimientos hacia tí siguen siendo los mismos: amor puro, dolor puro. Echarte de menos es ya una rutina diaria, algo con lo que vivo y que me sigue prestando momentos de dulces recuerdos, de mucha morriña. Hace poco he conseguido algo fantástico, gracias a un "cacharrito" he podido pasar a formato digital los poco vídeos que tenía en los que tú apareces, que por cierto no los había podido volver a ver hasta ahora. Poder recuperar tus gestos, tu forma de andar, tu forma de sonreir, ha sido un regalo. Lloré mucho el primer día que los ví, pero reconozco que es un tesoro. ¡Y tu voz! practicamente la había olvidado, sin embargo, sería capaz de reconocerla en cualquier sitio.
Pero algo sí ha cambiado en estos siete años. Ya no estoy enfadada con el mundo, con Dios, conmigo misma. La amargura por fin ha desaparecido, no la pena, pero sí la angustia. Eso me permite vivir con tu recuerdo de una forma positiva, aunque la muerte y el positivismo parecen antónimos por definición. Ojalá pudiera decir con rotundidad que tú vives de una forma real, como un alma individual, en otra parte, en el cielo. No puedo hacerlo, y me da mucha envidia la gente que tiene esas convicciones por seguras, como tu cuñado. Lo que sí puedo decir con seguridad es que tu vida dejó huella en mucha gente, y que tu esencia vive en todas esas personas, en mí misma, en en resto de tu familia y tus amigos. Te pondré un pequeño ejemplo. Tú entraste en un grupo scout, y lo que eso influyó en tu vida de adolescente fue lo que me hizo a mi misma interesarme por el escultismo. A la mínima oportunidad que viste me convenciste para que yo también me apuntara, lo hice y también cambió mi vida. Allí conocí a los que hoy son mis mejores amigos y allí conocí a Jorge, tu cuñado. Bueno, pues aquello que tú comenzaste continúa, tu sobrino Sergio es ya un castorcillo!!! Parece una chorrada, pero yo veo tu huella en esto y en muchas más cosas, eso me ayuda a sobrellevar tu ausencia.
En cualquier caso, no puedo dejar de hablar contigo, tengo la sensación de que tú también lo necesitas, no me hagas razonar esto porque sería totalmente incapaz. Ya me gustaría a mí que fueras uno de esos fantasmas que dicen que existen por ahí, pero va a ser que no, que no me ayudarás en eso ;) Así que dejame decirte una vez más que te quiero, que te echo mucho de menos y que te llevo conmigo cada día.
Hoy han llegado Sergio y Diego del cole con sus regalos navideños. Son preciosos, como veis por las fotos.
Lo que me ha llegado al alma ha sido un comentario de Sergio, de 6 años. Tenían que hacer una tarjeta de felicitación de Navidad, y a la hora de hacer el dibujo que la decora la profesora les ha dicho que si creen en Dios tenían que dibujar un portal de Belén, y si no creen entonces otra cosa como un muñeco de nieve. Pues Sergio lo ha tenido claro meridiano, ha dibujado un precioso Belén. Como dice un tal Juan Carlos, "me llena de orgullo y satisfacción" ver como lo que los niños viven en casa les llega de la forma más natural, es fantástico. Y me encanta ver cómo el cole, que es laico, potencia y respeta las creencias que se viven en casa.
Esto sí me hace decir con alegría FELIZ NAVIDAD!!!!!!
El viernes pasado me trasladé a Madrid desde mi ciudad dormitorio y lo hice, después de muchísimo tiempo, en transporte público. Concretamente en cercanías.
Yo siempre he alabado el tren de cercanías, lo he utilizado durante muchísimos años y pienso que en Madrid funciona muy bien. Pero, ¿qué ocurre con los viajeros? ¿de repente hay una raza nueva de usuarios del tren o es que me encontré a todos los pintas en el mismo vagón? No es fácil mantener la intimidad en un vagón lleno de gente, pero más o menos y salvando al típico que no se ha duchado o lleva el paraguas mojado o el periódico abierto de par en par, en general puede disfrutarse de la media hora de viaje placidamente. ¿Qué ocurrió entonces el viernes? Nada más entrar, me senté en un asiento libre y a mi lado se sentó una chica joven, como de 20 años. La tía iba mascando chicle de la manera más desagradable que os podáis imaginar, con la boca abierta (era de fresa!) haciendo pompas y un ruido asqueroso, peor que un rumiante. Llegó a tal punto la cosa que me levanté y me cambié de asiento.
Según iba caminando por el vagón hacia el fondo, escuchaba cada vez con más claridad a La Quinta Estación. Pensé que los de la Renfe se habían modernizado mucho con el hilo musical, pero no!! no era eso. Era otra chica, esta vez con el móvil en la mano, que llevaba el mp3 a todo trapo!!! flipé en colores, utilizando una expresión muy ochentera. Y es que me teletransporté a mi adolescencia, allá por los 80, cuando el más pintón era el que llevaba un "loro" enorme con la música a todo trapo. Pero yo pensaba que esa fase estaba superada, ya que se inventaron los walkmans y dejó de molestarse al personal con la música propia. Y ahora, en plena generación tecnológica, me encuentro con esto!!!! señores, es increíble. Aún sigo preguntandome porqué coño no se ponía la señorita unos cascos para escuchar ella solita lo que le diera la gana. Si alguien tiene la explicación, bienvenida será.
Yo no me apaño con el Photoshop, pero me gusta juguetear un poco con las fotos, sobre todo en épocas como esta en la que abuelos y demás familia babean con fotos de los enanos.
He encontrado una web llamada picnik que permite editar las fotos de una forma básica, fácil y con resultados simpáticos. Esta es la felicitación que he preparado para este año.
Aprovecho para desear desde aquí una feliz temporada de Adviento y que os vayáis preparando para la llegada de la Navidad, la de verdad, y no sólo la de las frenéticas compras y compromisos sociales. De esta última es difícil o imposible escapar, así que disfrutemos estos días sobre todo a través de los ojos de los niños, y no olvidemos transmitirles de qué va todo esto en realidad, de otra manera la festividad pierde su alma y su sentido y se convierte, ¿en qué se convierte? en una chorrada.
Un alma con deseos de crecer y crecer en todos los ámbitos de la vida. Como la aguja de una brújula, moviendose por la Rosa de los Vientos, cambiando de dirección hacia las cosas que me transmitan SENSACIONES